Nunca sabrás el amor que te deparaba, de mi corazón herido
que sangrante aun palpitaba
Nunca sabrás lo que mis labios guardaban, mi garganta por años sepulcro de palabras perdidas y olvidadas
Nunca sabrás lo encantado que de tu belleza estaba, que el amor nacía del alma y no de los cuerpos amantes.
Nunca sabrás como mis ojos morían por verte, lloraban de
ansias por esperanzas y eluciones que agonizantes se perdían en la herida y la ambigua realidad danzante.
Nunca sabrás el real valor de las palabras de amor y verdad que tus oídos corrompidos de ilusiones y desdichas, se rompen para sordera encriptarte.
Nunca sabrás como te amaba con piel y espíritu, en la distancia y la cercanía.
Nunca sabrás como vivir el amor deseado, pues tus fuerzas merman y confiscadas perecen en pasados y realidades que subjetivas te encarcelan.
Nunca sabrás que es una vida de paz y anhelos, mientras muertas pasan las horas de tus días de eterno deshielo.
Nunca sabrás los sentimientos que vivían escondidos entre miedos e inseguridades, que eran abonadas por pasados sufrires y paranoia abnegadas que lastimaban el corazón que te amaba.
Nunca sabrás el dolor y sufrimiento por errores y arrepentimientos causados en el tiempo de confusiones y palabras mudas.
Nunca sabrás de los menesteres del corazón oscuro, de extirpar de su interior todos estos aconteceres.
Nunca sabrás nada de esto, hasta el día que muera o me pierdas en el viento.
Nunca sabrás
Nunca sabrás, hasta que te liberes de tus interminables muertes.
Angelo Nox V