I
Lluvia… manto que cubre una pesadilla hermosa; lluvia… velo de hermosos mundos infernales y oscuros paraísos divinos. Lluvia… invierno que se aferra a no despedirse. Escena de ángeles oscuros, hermosos y sensuales. Incubus y sucubus que brillan en las sombras.
Ojos que arden y se buscan, arrasadora escena de tormentas de lujuria, Angélicas y Demoniacas figuras que en lo oscuro del terror nocturno se encuentran. Oh! Sublime Seducción entre dos ángeles demoniacos.
Si ese erotismo ardiente, calcinante y embriagante, éxtasis indomable de hechizos profundos.
Perfectas escenas siniestras y apasionantes, en esa noche de tormentas, ese erotismo es una sensualidad desbordada con tonos de lujuria apasionada.
Bajo esta sombra de pasión inmensa, la lluvia no cesa su danza en la acera, mientras una masculina figura, andrógina hermosa y abismal, vaga solitaria sin un rumbo el andar.
Paso tras paso, su mirada perdida esta, ¿Acaso cada paso a su destino le ha de llevar? Dímelo ángel hermoso.
Alientos escapan de sus labios, mientras la lluvia pesadez en sus ropas le obsequia.
Luces adornan los suelos, y las gotas se visten de ellas, una distancia se acorta entre otra belleza figurada en la distancia, una mujer larga y delgada, estilizado su encanto… ¿Ángeles o demonios? ¿Se encuentran en la nada? Oh! Que preciosa escena, de dos almas perdidas en la distancia tan cercana, asesinos de espacios que se buscan sin buscarse, que se llaman sin llamarse.
Demontres hermosos y fascinantes o bien parcas silenciosas con ojos brillantes… Paso con paso se acompañan en un dueto que corrompe la lejanía de sus almas, cerca y más cerca sus miradas están, bajo la sombra decadente de una antigua morada, magnifica y vibrante.
Construcción divina la que abriga una épica esencia a aquel sublime acto, templo de los dioses hermosos, y su distancia quebrantada y decadente se encuentra ya, pues sus almas seducidas están.
Cerca y más cerca sus miradas se besan, caricias infernales en los tiempos de tinieblas; toman sus cuerpos, rotas sus ataduras de frialdad y tormento. Ángeles pasionales que se acarician en el infierno. Gotas que les cubren sin descanso en entero.
II
Intenso impacto que rompe aquella gótica puerta del decadente citio, destructivos tornados de pasión desmedida, besos que sangran al lienzo de la escena, lluvias que disuelven los cantos de la danza macabra y lasciva, mientras aquellos dos demonios seductores y hermosos violan sus espacios de soledad sobre el pecado del hombre mortal.
La escena que se desvanece en el silencio, difuminadas figuras pálidas que se envuelven entre lo oscuro y prohibido. Y pronto él toma sus delicadas manos y cubría sus ojos con su otra,
Mientras le lleva despacio y despacio, a las sombras; respirando sobre su cuello, hermoso elegante, y pálido por el frio azotante. Paso tras paso, nota tras nota de percusiones firmes hasta su entrada un cuarto de techos colapsados. Cielos nublados que vertían el elixir de la vida, que ardía entre sus cuerpos empapados y tersos.
El ritmo hipnotizarte de un diafragma en un dueto amante, que persiste constante, respiraciones lentas y rápidas intervalos de profundos vientos en sus rostros y cortas ráfagas violentas, corazones acelerando los ríos de hirviente escarlata entre sus pieles. Sus ropas empapadas les tiraba, sus caricias desmedidas, sus sensaciones se intensificaban en aquel torrente de hermosa lujuria demoniaca.
Entre las sombras y los decadentes muros el agua fría caía sobre sus cuerpos, y sus empapadas vestiduras pesarían el triple, ciñendo sus cuerpos... oh hermosas estatuas antiguas, esculpidas en intensa pasión, oscura y vivida. Divinas figuras de antiguas deidades forjadas en perfección desmedida. Y sus manos, son tomadas por su amante, y las eleva hacia el cielo, oh! Levantadas hacia el cielo en contra de una pared resbaladiza. El la aprisionaba por sus manos, atada por sus dedos largos, tenebrosos y bellos, sin dejarle escapar se acercaban cada vez más, sus labios que gritaban por cerca estar,
Y de ella, de su hermosa boca brotaba agua, que corría por su frente, desde sus cabellos corre cuan cascada salvaje en la creciente. Mientras sus ojos cerrados, se volvían hacia el cielo, convirtiéndose luego en sellos impenetrables. Su cabeza se inclinaba hacia arriba, y su boca mas y mas se abría, él bebía de su cuello, llegaba a su boca que esperaba su regreso. Él bebe de ese manantial pequeño y seductor y un suspiro placentero se expande desde dentro.
III
De los labios de su incubus a su boca ella daría de beber. Y dejo que el agua corriera en su pecho, abrazándole, atrapándole, aprisionándole con intensa crudeza y sintiendo todo su cuerpo, juntos, fundidos en lo eterno. Oh!, hermosa ángel siniestro y sensual. Su olor, su piel, las gotas dibujando su trayecto sobre ella, uniendo cada poro en un pequeño riachuelo, que le atraía hacia la trampa bendita de su femenino hechizo magistral, de la que no él no podría escapar. Pronto, quitando todo estorbo, toda prenda alguna.... bajando y besando ella descendía hacia el abdomen mientras al mismo tiempo sujetaba su cuello con vigorosa energía. Con delicadeza con ternura pero con fortaleza clavaba sus garras, brillantes y bellas.
Ríos de glaciares líquidos abrazando los estilizados cuerpos, torrentes celestiales que expiran al calor del infierno pasional. Cuerpos que se unen en eterno glamour y unas manos inquietas se mueven buscando la perfección.
Como un bello Incubu, hijo de la oscuridad eterna, abrazando una cintura blanca y tersa que fría busca el calor del que carece, le toma a ella entre sus brazos.
Unos labios que buscan curvas delicadas entre un cuello y la delicada clavícula femenina.
Benditos aquellos brazos delgados que abrazan una blanca cintura, y benditos labios que se buscan sin ojos que puedan verse en aquella oscuridad tentadora.
Se entre cruzan... mas fuerte cada vez.... más suave cada vez… cada vez mas…cada vez!!!
Sedientas bocas que beben entre lenguas danzantes, ansiosas de saciarse, labios que inquietos se abren con suspiros cálidos, suspiros que descienden de boca a boca, descienden a un esternón marcado y unas manos que toman la osamenta hermosa de una cadera por sus laterales, un ombligo que se esconde tras un brazo intenso que le apreta contra un cuerpo húmedo y frio.
¿Pero qué pasa? dime, ¿dime qué pasa? ¿Que mas es lo que veo? dime más! Dime oh ángel!!! Dime oh demonio!!! Dime que sientes tras una mordida en un delicado trapezoide y una rompiendo esos blancos hombros tiernos y suaves. Dime qué pasa cuando las manos se toman en posiciones abrazadoras al reverso y se apresan fuertes entre sí!
Oigo sutiles gemidos resonando en todo sus cuerpos, y el de ella, donde su espalda suavemente y con firmeza colisiona y siente su abdomen acercarse... sus manos firmes tomando las de su oscuro amante........ Su bella boca delicada y letal insaciable buscando sus labios nuevamente, labios de su amado diablo.
Sus manos le atrapan y no le dejan ir....... -necesito beber de ti; -Entre sus dientes se escucho, tan suave y profundo como la briza fría en un silencio invernal que llama a la ventana -quiero sentirte más, -dijo ella. -mas! Como eco remarco.
IV
El agua corría eternamente entre esos cuerpos. Que un dueto de sensual eran y una respiración acelerada marcaban el ritmo de un explosivo corazón, Un corazón que tocaba la espada larga de la bella figura femenina
Mientras esos inquietos labios son demasiado persistentes con toda razón, demasiados incontenibles, que deben ceder solo al encuentro de una boca que les desean.
-Dame tus labios! dame tu lengua amor mío!, -Exclamo la hermosa mujer oscura.
El la ve con sus ojos plagados de deseos infernales, sublimes e intensos, Su boca abierta expande sus venas y sus labios rojos tras una mordida de sus colmillos desean la suya. Tres pequeñas gotas de sangre se dejan caer rendidas a su mirada
Y aquella bella boca se desespera por el contacto de su siniestro ángel, hasta arrebatar aquel pasivo y fuerte silencio, que se rompe con una fuerte respiración de deseo y lujuriosa pasión
Sus uñas tomando acto de presencia sobre su espalda, sobre su suave piel, se aferra a ella, se aferra a su infierno vibrante, a su amante infernal, a su amante celestial, bellos hijos de la oscuridad!
Las gotas de caliente hemoglobina caen sobre su pecho y arranca de él, de su fiera boca aquella caliente sangre que penetra a su garganta. Un orgasmo liquido que le infecta! que se extiende entre tu cuerpo!!! Que explota tensando esas uñas, que agarran firmemente su cuerpo. Que no le dejan ir.
Pero las caídas gotas diluidas entre el agua y el sudor hacen una perfecta belleza contrastante, que un pecado atroz seria dejarles caer con sus demás compañeras incoloras, la demás agua.
El les asecha, a esas bellas gotas de amor hirviente, y su boca va al encuentro de esa sangre
Ella se tensa, excitada es su estadía y su boca se abre dejando salir un gemido entre sus sutiles colmillos
Sus manos inquietas buscando refugio están
Sus piernas coqueteando en la espalda de su compañero letal. -Ya no puedo más!!! Te deseo!- Su voz exclamo con estruendosa fortaleza.
- Entonces tómame!- El le respondió. -Levanta mi rostro y bésame, deja que tu cuerpo se estreche junto al mío, muérdeme deja que nuestras lenguas dancen, deja que sudemos juntos, dejas que el agua nos acaricie, deja tus manos libres
-Tómame!!! -Con fuerza grito
V
Su sublime Succubu le tomo fuertemente del cabello hacia sus labios, le tomo con sus uñas, si lengua y dientes tomando tu cuello sin dejarlo ir, encadenándolo a ella, mientras sus fuerte espasmo subía entre sus pieles, -Déjalo salir de tu boca, libérame de esta tortura!!! Libérame demonio del infierno!! Libérame y condéname una vez más!- ella dijo.
Su mirada se fijo en esa bella mujer inmortal, un violento y sensual movimiento toma sus brazos, y el beso doloroso que en cuello le planto hace explotar emociones ocultas y feroces, lujuriosos deseos en contra de una pared atraviesan sus cuerpos, sin dejarlos libres son víctimas de un hechizo fuerte y hermoso.
Demasía!!!! El corazón explota en deseo y pasión! besos que arrancan gemidos desde dentro, espasmos que golpean desde dentro. Palpitaciones que abrazan y golpean dos cuerpos que perdidos dentro de una tormenta están. Ojos cerrados que se abren apenas para ver, olores que resultan casi drogas que impulsivos movimientos aceleran. Y una mano que busca por todo tu cuerpo acariciar, mientras las lenguas danzando están. El abdomen se contrae y estrechos están, cual la roca en la tierra, mientas sus manos le sujetan en contra de una pared que sostiene sus insaciables cuerpos, que en un momento explotarían.
Apasionada lujuria de la bella succubu, su cadera sin poderse dejar de moverse hechizada bajo la maldición de su angel esta, su olor es s droga lujuriosa. Sus manos se inquietan sobre él, y pelean contra sus cabellos por apretar mas sus labios, su mano en su cintura se estrecha y le busca
-Suéltalo amado mío!!! – Ella exclamo, -ya no aguanto más! Cedía ante el hechizo seductor de su incubu, y sus uñas, sus dientes, su cuerpo está a punto de explotar, el espasmo es más fuerte el agua se evapora, juego con el cabello de su amante con fuerza le toma, mientras su cuerpo grita y grita en silencio, su cabeza si inclina para arriba, su cuerpo se estrecha a él…Entonces un poderoso y libidinoso beso sobrecarga la tensión, y el deseo se acrecienta a niveles insoportables, y una fuerte mano expulsa las tuyas toman su espalda con fuerza, El Toma sus piernas y las explora en demasía con su tacto, saciándose de ellas, bebiendo con su piel su suavidad, dejando que abracen su cintura. Y el agua fría seguía cayendo sobre sus cuerpos desnudos, que evaporan todo rastro de ella.
-Dímelo! El emitió con suprema efusión
Ella le tomo fuertemente entre sus brazos y sus pechos abrazan su cuello. Mientras sus labios les toman recorren el camino hacia su boca, vuelven a su lengua
Y se estrecha más la brecha entre sus cuerpos, una de tus piernas aun abraza mi cintura, era prisionera del ángel oscuro, y él sosteniéndola con fuerza sin dejarla ir acerco sus abdómenes; que empapados en lujuria se estremecen
-Dímelo vampira! ¿Me deseas?!! – con fuerza le dijo. Oh el Creciendo de su hechizo seductor sobre su Succubu infernal!!
-Ya tómame!, llévame lejos! Le respondió.
-te deseo!
-te deseo!
-te deseo dentro de mí!!!! Déjame gritar!!! Ya no puedo más!!!
Y entonces sus cuerpos se acercan haciendo el agua casi un vapor que quema los rostros, él beso su pecho y la flor que guarda se extiende entre el agua y su cuerpo
Y sus pétalos se profanan como el corazón de un inmortal al ser atravesado por su asesina estaca! El corazón de su vientre es atravesado.
-Mátame mi amado!!! Exclamaba.
Y aparta todo lo bloqueaba su camino hacia su deseado infierno, entrando hacia el profundo averno inmortal, a lo profundo de su amante infernal. Su mano no le soltaba
Sus piernas eran prisioneras de su letal amante, y son sus labios eran su droga.
Era su esclava –Domíname, tómame. Ella mordía sus labios dejando caer algo de sangre en su boca, le bebía, le sentía una sangre que empapa aquel lejano acto oral, cubriendo sus abdómenes de rojo, tiñendo sus ingles de ese bello color
Su mano toma sus cabellos y se aferra a él... que fuerte deseo penetrar ese corazón vampírico y hermoso, se secan las bocas por el aliento que expulsan, los músculos se tensan.
-¿Te rindes a mi abrazo que te priva de una corpórea libertad? –con fiera mirada le planto.
Un suspiro pausado y fragmentado abrió paso a su voz. -Si me rindo!!!! Bésame mas fuerte, tu lengua más adentro, porque mi cuerpo ya no lo siento.
Y penetro más adentro, ingreso en aquellos sublimes portales al cielo más hermoso y ardiente
Y sientes que ya no estás solo cerca de mí- escuche con voz de algún lugar,- estoy en ti. Mi cuerpo, mi alma que siempre estuvo ahí… ¿Yo estoy en ellos, yo soy él, y un enorme silencio nos embarca? Tal cual el silencio tras la violenta ejecución de una batalla! Tenso silencio tortuoso, que maximizaba cada fragmento de nuestros cuerpo y nuestras almas… ahora soy ella también... su mente está en mi, su alma está en mi. Somos los dos y somos ninguno.
VI
Ahora despertamos:
Recuerdos borrosos los veo ahora con tal nitidez que reconozco cada parte cada beso, cada caricia. El hechizo de los dos demonios se fundió en uno. Su seducción se sumo y su deseo se acrecentó.
-Siéntele!!! Rindámonos a aquel sublime hechizo- susurramos en unidora voz sin voz.
-Te deseo... me rindo... bésame..... Suelta esa emoción suelta todo mi amor- ella me susurro. Mientras nuestros cuerpos hipnotizados estaban, fuertes y vigorosos hablaban solos.
Entonces tensadas nuestras almas, buscan la perfección! Oh! la unión perfecta de los inmortales! dentro mío tu lengua completando el divino circuito de los cuerpos, gritos en mi boca que no son mío.
-grita! siente! explota conmigo Demonio mía!!!!
-Mas fuerte… Oh mi amado! ya voy... a....
Destruye la opresión que tiene el agua sobre nosotros! Aprisionadme tu ahora! no me dejes salir jamás! Ella toma mi cintura y me presiona contra sí. -cierra las puertas conmigo adentro- Con una voz sin sonidos exclame -lo deseo!!!! Y lo sabes!
Y desde adentro me tomo con fuerza rítmicamente... cierra las puertas del templo, las cierra mas y mas
-Yo a ti amado mío- Ella asintió.
-mezclemos ya nuestros cuerpos! -En nuestras mentes se escucho –Aprisióname, tómame, captúrame, enciérrame!!!! Cállame!!!! Derrótame!!!! Hazlo!!! Hazlo!!! Hazlo!!!
-Entonces se mío! Mi demonio seductor!!. Ella Grito. Y el segundo hechizo habría de abrirse paso, los sellos demoniacos se liberaron, y su femenino poder se vio fulminante. Dos fuerzas que se alimentaban en harmonías resonantes.
-Soy tuyo!!! No me dejes salir!!! Hazme contigo!!! Con firmeza y ferocidad le dicte.
-Estas en mi… todo está en mi, y fui prisionero de su infernal hechizo, y violentamente llegamos al piso, se recostó sobre el agua y subiéndose, tomo mis manos con inhumana fuerza, mi fuerza igualada.
Entonces el deseo corrompe la tranquilidad se silencio bajo suspiros impuesto.
- hazlo!
- ¿Me deseas? Con una seductora macabra sonrisa me susurro.
-Te deseo!!! y sabes que me tienes! te mataría por ese deseo amada mía!!!...
-Entonces Mátame y muramos en el infierno juntos los dos!
Y el silencio nos cubrió por un instante, nuestros cuerpos violentos se retorcían en una danza letal, seductora, sensual, apasionada, gemidos de inmortales, gritos que escalofriantes sonaban en los ecos del viejo templo!... y pronto… Una explosión orgásmica fundió nuestros cuerpos, y la risa lujuriosa y potente y placentera de dos oscuros ángeles, dos siniestros demonios; se escuchaban los infiernos se abrían abierto entre gritos y gemidos, entre rápidas respiraciones y aguas descendentes, y morábamos unidos en el cielo dentro del infierno!... pronto el silencio acallaría todo, y nos llevaría a las sombras dos siniestros ángeles, donde eternamente morábamos sin tiempo en aquella eterna oscuridad nuestro…
Y el sonido las gotas, sus pequeños cantos, adornaban aquel silencio donde tendidos yacíamos como dos amantes de esculturas funerarias.
by Angelo Nox V
(Selim Zablah)
(Selim Zablah)
01-10-11
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